qPCR, técnica de biología molecular

De la alerta a la acción: Yersinia pestis

Así reforzamos nuestra capacidad de respuesta ante nuevos riesgos sanitarios

Hemos incorporado la determinación de Yersinia pestis mediante qPCR a nuestra oferta analítica. Es una muestra de que un laboratorio debe saber adaptarse con agilidad cuando surgen nuevas necesidades de control.

Cuando salta una alerta sanitaria, el tiempo importa. Contar con las herramientas adecuadas en el momento oportuno puede marcar la diferencia entre reaccionar a tiempo o hacerlo tarde. En GOservicios lo tenemos presente cada día, y por eso hemos ampliado nuestras capacidades de análisis microbiológico.


Un contexto que exige estar preparados

La reciente alerta surgida en Rusia en relación con la bacteria Yersinia pestis nos ha recordado algo que no conviene olvidar: existen microorganismos de especial relevancia para la salud pública que requieren vigilancia constante. Esta bacteria es la responsable de la peste, una enfermedad históricamente temida que hoy se conoce y se puede controlar, pero que exige capacidad de detección cuando aparece una señal de alerta.

 

Las enfermedades infecciosas no entienden de fronteras. Lo que ocurre en un lugar del mundo puede acabar teniendo repercusión en otros, y por eso fortalecer las capacidades de detección, mantener una actitud de vigilancia y estar preparados es cada vez más importante para afrontar posibles amenazas biológicas.

 

Nuestra respuesta: más capacidad, más agilidad

Ante este escenario, hemos incorporado la determinación de Yersinia pestis mediante qPCR. Dicho de forma sencilla, la qPCR es una técnica de biología molecular que permite detectar el material genético de un microorganismo, es decir, su “huella” biológica, de manera precisa. Gracias a ella podemos identificar la presencia de una bacteria concreta con fiabilidad y disponer de capacidad analítica cuando es necesaria.

 

Pero detrás de una técnica hay siempre un equipo. Esta nueva determinación es el resultado del conocimiento, la experiencia técnica y la capacidad de nuestros profesionales para transformar con rapidez una necesidad en un nuevo servicio. Esa es, para nosotros, la verdadera medida de un buen laboratorio: no solo analizar, sino adaptarse con agilidad a nuevos escenarios y a nuevas necesidades de control.

 

Qué aporta a la comunidad y a nuestros clientes

Ampliar nuestro catálogo de determinaciones tiene un valor que va más allá del laboratorio:

  • Para nuestros clientes, supone contar con un socio analítico capaz de responder cuando surgen necesidades sanitarias que no estaban en el horizonte.
  • Para la comunidad, refuerza la red de vigilancia y control, que es una pieza clave de la protección de la salud pública.

Anticiparse a los riesgos es importante, pero también lo es estar preparados para reaccionar cuando estos se materializan. Las dos cosas se complementan, y ambas requieren inversión en conocimiento, en tecnología y en personas.


Mirando al futuro

Seguimos apostando por una microbiología capaz de evolucionar al mismo ritmo que los nuevos retos sanitarios. Eso significa seguir incorporando técnicas, formando a nuestros equipos y manteniendo una actitud permanente de vigilancia y mejora, siempre en colaboración con los clientes y entidades con las que trabajamos.


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